La Organización Mundial de la Salud (OMS) conmemora cada 10 de octubre el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha que busca resaltar la importancia de preservar el bienestar emocional con la misma prioridad que la salud física. En el Perú, esta conmemoración llega en un contexto de avances, pero también de retos persistentes, especialmente tras los efectos de la postpandemia y la creciente demanda de atención psicológica en todo el país.
Según el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (DGE), en su último reporte de Casos atendidos de depresión en establecimientos del MINSA (2025), los diagnósticos de depresión han incrementado en comparación con años anteriores, reflejando un aumento del 18% en consultas por depresión en jóvenes y mujeres. Esta cifra evidencia la urgencia de fortalecer los mecanismos de prevención y atención temprana, así como el análisis de los planos afectivo, social y personal.
En entrevista con la psicóloga Ariana Valderrama, ella refiere que “(…) esta fecha es recordatorio que la salud mental es tan importante como la salud física (…)”. Asimismo, indicó que uno de los principales grupos vulnerables son los adolescentes, las mujeres víctimas de violencia y los adultos mayores en abandono, quienes enfrentan altos niveles de ansiedad, depresión y soledad. “Los jóvenes cargan mucha presión social y emocional; las mujeres, desigualdades y sobrecargas; y los adultos mayores, el aislamiento. Todos ellos requieren una mirada prioritaria”, agregó.
El impacto de la pandemia y la crisis económico-política también ha dejado huellas profundas. “A más de cuatro años, seguimos viendo secuelas como ansiedad, duelos y aislamiento. La inestabilidad económica ha incrementado la incertidumbre, lo que demuestra que la salud mental está estrechamente ligada a las condiciones y situaciones sociales”, comentó la especialista.
El nacimiento de los Centros Comunitarios
El Plan Nacional de Fortalecimiento de Servicios de Salud Mental Comunitaria 2024–2028, aprobado por el Ministerio de Salud, establece como meta la expansión de más de 300 Centros de Salud Mental Comunitaria (CSMC) en todo el país. Estos espacios buscan acercar la atención psicológica y psiquiátrica a las comunidades, con enfoque preventivo y trabajo familiar.
En distritos como Villa El Salvador, la próxima apertura del CSMC León XIV, en la avenida Arriba Perú, representa un ejemplo de cómo estos establecimientos pueden transformar realidades locales e influir positivamente en la participación de la población para el cuidado mental. “Los CSMC (…) Son un gran avance porque acercan la atención y visibilizan la importancia del bienestar emocional. Sin embargo, todavía enfrentan limitaciones por la falta de personal y seguimiento constante”, precisó Valderrama.
Asimismo, en el CSMC San Ignacio ubicado en Santiago de Surco se adelantó la celebración por el Día Mundial de la Salud Mental con un conjunto de actividades interactivas con el fin de promover el bienestar emocional, y la calidad del tiempo de ocio.
El constante enfrentamiento hacia el estigma
A pesar de los avances en la sociedad peruana sobre la salud mental, el estigma social sigue siendo una de las mayores barreras. “Todavía hay quienes creen que ir al psicólogo es solo para locos. Debemos educar desde pequeños que cuidar la mente es normal y necesario. Cuidar la mente es cuidar la vida”, afirmó Valderrama.
En este Día Mundial de la Salud Mental, el mensaje central es claro: la salud mental no es un lujo, es un derecho. Fortalecer los servicios comunitarios, invertir en prevención y promover la educación emocional desde temprana edad son pasos esenciales para construir un Perú más saludable y empático.
