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El miedo a la delincuencia y la incertidumbre política están impactando cada vez más en la salud mental de los jóvenes en el Perú.
Por Lima Nocturna
La inseguridad ciudadana y la crisis política se han convertido en parte de la rutina diaria de miles de jóvenes peruanos. Más allá de las noticias sobre robos, extorsiones o conflictos políticos, especialistas advierten que existe un impacto silencioso que crece constantemente: el aumento de ansiedad, estrés y agotamiento emocional en la población juvenil.
En Lima, muchos jóvenes aseguran vivir en un estado permanente de preocupación. El miedo a sufrir un robo al regresar de clases o trabajo durante la noche, la incertidumbre por el futuro del país y la exposición a constantes noticias negativas han comenzado a afectar la salud mental de una generación que creció en medio de crisis sociales y políticas continuas.
Según el Instituto Nacional de Salud Mental “Honorio Delgado - Hideyo Noguchi”, el 32,3% de jóvenes peruanos entre 15 y 29 años reportó haber tenido algún problema de salud mental o emocional durante el último año (2025). Además, las mujeres aparecen como el grupo más afectado.
La preocupación no solo se refleja en las encuestas. El Ministerio de Salud informó que los jóvenes entre 18 y 29 años son actualmente quienes más utilizan la Línea 113 de apoyo psicológico, registrándose más de 12 mil consultas relacionadas con ansiedad, depresión y crisis emocionales solo en los primeros meses del año.
el 32,3% de jóvenes peruanos entre 15 y 29 años reportó haber tenido algún problema de salud mental o emocional durante el último año — Instituto Nacional de Salud Mental (INSM).

El miedo constante a la inseguridad
Especialistas en salud mental señalan que la delincuencia y la violencia urbana están generando síntomas de hipervigilancia, ansiedad e insomnio en gran parte de la población urbana. El Instituto Nacional de Salud Mental advierte que el temor constante a robos y extorsiones puede desencadenar estrés postraumático y afectar la vida cotidiana de las personas.
Un informe del Observatorio del Crimen y la Violencia reveló que el 75% de familias peruanas ha sufrido ansiedad o estrés debido a la inseguridad ciudadana. La investigación estima que más de 11 millones de personas experimentaron afectación emocional relacionada con la delincuencia durante el último año.
En el caso de los jóvenes, este temor modifica hábitos cotidianos: evitar salir de noche, compartir ubicación en tiempo real, cambiar rutas de transporte o limitar actividades sociales. Para muchos universitarios y trabajadores jóvenes, la inseguridad ya forma parte de su forma de vivir.
75% de familias peruanas ha sufrido ansiedad o estrés debido a la inseguridad ciudadana - Observatorio del Crimen y la Violencia.
Crisis política e incertidumbre

A esto se suma el desgaste generado por la situación política del país. La constante confrontación entre autoridades, los casos de corrupción y la sensación de inestabilidad han provocado desconfianza y frustración en parte de la población joven.
Aunque no existen cifras exactas que midan únicamente el impacto político en la salud juvenil en Perú, especialistas coinciden en que la incertidumbre sostenida puede aumentar cuadros de ansiedad y estrés, especialmente en contextos donde las personas perciben falta de estabilidad y pocas oportunidades de futuro.
En redes sociales, jóvenes comparten constantemente mensajes relacionados con agotamiento emocional, miedo e incertidumbre frente a la situación del país. Publicaciones en Reddit y TikTok muestran testimonios de usuarios que relacionan directamente la violencia, la inseguridad y la crisis social con su bienestar emocional.
En plataformas como TikTok e Instagram también se ha vuelto frecuente encontrar videos donde jóvenes hablan sobre ansiedad, agotamiento mental y miedo al futuro, muchas veces vinculados al contexto político y social del país.
Una Problemática cada vez más visible
Para especialistas, el crecimiento de conversaciones sobre salud mental en redes sociales refleja que existe una mayor visibilización del problema, especialmente entre las nuevas generaciones. Sin embargo, también advierten que el estrés constante provocado por la violencia, la incertidumbre y la sobreexposición a noticias negativas puede agravar el malestar emocional.
Mientras el país continúa enfrentando problemas de inseguridad y crisis institucional, miles de jóvenes intentan equilibrar estudios, trabajo y vida personal en un entorno marcado por el miedo y la incertidumbre. La ansiedad de una generación ya no es solo una percepción en redes sociales: las cifras oficiales muestran que la salud mental juvenil se ha convertido en una problemática real y creciente en el Perú.
