Mente y Bienestar

Fenómeno del Niño en el Perú: cuando la pérdida también afecta las emociones

Fenómeno El Niño Perú
  • Ante las proyecciones de desastres naturales, las prevenciones en educaciones educativas y el acompañamiento psicológico de los niños y adolescentes, son claves para posibles emergencias.
  • Familias que viven en zonas expuestas enfrentan no solo el riesgo de perder sus hogares, sino también la incertidumbre y el temor.

El fenómeno de El Niño vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la prevención en el país. Las lluvias intensas, las inundaciones y los huaicos pueden afectar especialmente a las comunidades y los colegios ubicados en zonas de riesgo. Sin embargo, prepararse para estas emergencias no implica únicamente proteger las viviendas o reunir artículos de primera necesidad, sino también cuidar el bienestar emocional de quienes podrían verse afectados.

De acuerdo con el comunicado del 16 de octubre del 2026 de la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), se prevé que El Niño Costero continúe hasta el otoño del 2027. También, proyectan lluvias por encima de lo normal en la costa norte, costa central y la sierra norte occidental en lo que resta del presente año y el verano del 2027. Este tipo de proyecciones refuerzan la importancia de adoptar medidas preventivas y mantenerse informado mediante fuentes oficiales.

Colegios vulnerables: la prevención antes de la emergencia 

La preparación resulta especialmente importante en los colegios que están ubicados en zonas de alto riesgo o expuestas a inundaciones y otros peligros asociados a las lluvias. Pamela Romero, especialista en Gestión Integral de Riesgos de Rimac Seguros, fue parte de una actividad preventiva con estudiantes de cuarto y quinto de secundaria en la IE Faustino Sánchez Carrión - Carapongo.

Según explicó, la institución se encuentra cerca de las faldas de los cerros, lo que genera preocupación por el riesgo de inundaciones que afectarían tanto al colegio como a las viviendas cercanas. Durante la visita, se realizaron dinámicas para identificar los artículos necesarios para una mochila de emergencia, reconocer zonas seguras y establecer rutas de evacuación y puntos de encuentro familiares. 

“Como objetivo tenemos la cultura de prevención”, señaló Romero. Asimismo, destacó que los planes deben considerar los riesgos particulares de cada vivienda, como las condiciones de su estructura y las instalaciones eléctricas.

La actividad también buscó involucrar a las familias: los estudiantes elaboraron planes de emergencia según las características de sus hogares para compartirlos con sus familiares. No obstante, Romero advirtió que la falta de recursos económicos dificulta mejorar algunas viviendas y resaltó la importancia de que las autoridades contribuyan a reducir los riesgos en estas zonas.

El impacto emocional del Fenómeno de El Niño

Además de los daños materiales, la incertidumbre ante una posible emergencia puede afectar la salud emocional de quienes viven en zonas vulnerables. Claudia Rioja, psicóloga con experiencia en el ámbito comunitario, explicó que la posibilidad de volver a experimentar inundaciones o huaicos puede generar un estado de alerta constante, ansiedad, irritabilidad y dificultades para dormir.

La pérdida de una vivienda tampoco significa únicamente quedarse sin un espacio físico. El hogar representa seguridad, rutinas, costumbres y vínculos familiares y comunitarios. Cuando estos elementos se pierden, pueden aparecer sentimientos de impotencia, incertidumbre y tristeza.

En los niños, el impacto puede manifestarse mediante miedo, inquietud, irritabilidad o una mayor necesidad de permanecer cerca de sus adultos de confianza. Asimismo, la ansiedad puede dificultar la concentración, la memoria y la participación en clase, mientras que la interrupción de las actividades escolares puede profundizar las brechas educativas.

Por ello, Rioja recomienda que padres y docentes expliquen los riesgos con honestidad y un lenguaje adecuado para la edad. Reconocer que sentir miedo es normal, practicar simulacros y recordarles que cuentan con adultos y redes de apoyo puede ayudarlos a afrontar estas situaciones. También es importante recuperar las rutinas cuando sea posible y buscar orientación psicológica si el malestar persiste e interfiere con la vida cotidiana.

Medidas prácticas para prepararse en familia

La prevención comienza antes de que ocurra una emergencia. El Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) recomienda:

  1. Identificar los riesgos de la comunidad, establecer rutas de evacuación y zonas seguras, preparar un plan familiar y organizarse con los vecinos. 
  2. Contar con el Combo de Supervivencia, compuesto por la mochila para emergencias y la caja de reserva, y participar en simulacros. 
  3. Ante una alerta, es fundamental seguir las indicaciones oficiales y no cruzar ríos, quebradas ni zonas inundadas. Estas medidas deben adaptarse a las necesidad de cada familia, incluidos los niños, los adultos mayores y las personas que requieran apoyo para evacuar.
  4. La preparación física debe ir acompañada de una comunicación tranquila y del cuidado emocional, porque proteger a las familias también significa ayudarlas a sentirse informadas, acompañadas y preparadas.

Para conocer más recomendaciones consulta la campaña de INDECI https://www.gob.pe/institucion/indeci/campa%C3%B1as/143492-preparados-ante-el-fenomeno-el-nino

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